EL ARTE DE LA BUENA COMUNICACION EN UNA RELACION AFECTIVA

A woman with curly hair wearing a yellow vest speaks emphatically to a man outdoors near a railing with blurred trees and buildings in the background.

Todos conocemos a personas cercanas, familiares, amigos o conocidos, cuyas relaciones desafortunadamente acaban en separación o divorcio. Uno de los motivos primordiales de que esto suceda es algo a que las relaciones se enfrentan a diario: la falta de una comunicación eficaz. Sí, saber cómo comunicarles a nuestras parejas lo que sentimos, pensamos y queremos, parece algo básico y sencillo, pero es precisamente donde una gran mayoría seguimos tropezando una y otra vez. 

Imaginemos por un instante que queremos comunicarle a nuestro ser querido una noticia de peso, o un sentimiento encontrado, o algo más común como un simple desacuerdo, ya que no siempre se está de acuerdo en todos los asuntos.  

¿Cuántas veces hemos dudado sobre tener esa conversación con nuestra pareja por temor a ofender, a cómo el otro pueda interpretar el mensaje o peor, a ‘pagar las consecuencias’ si la conversación o buena intención no es bien recibida? 

Sabemos que comunicar nuestro mensaje de forma clara, asertiva y empleando la escucha activa, es clave para una buena comunicación. Pero del mismo modo, saber manejar hábilmente nuestro comportamiento, durante y después de intercambios tensos, es igualmente vital. La comunicación y nuestro comportamiento —actitud o acción— están estrechamente entrelazados. 

¿Qué significa cuando decimos que el comportamiento y la comunicación están entrelazados?

Quiere decir que cuando sabemos controlar o manejar nuestro propio comportamiento durante conversaciones delicadas con nuestra pareja, incrementamos de forma considerable la posibilidad de que esa comunicación acabe con éxito. Dicho de otra manera, nuestro comportamiento no sólo es una acción o una actitud, pero también una forma —no verbal— de comunicarnos. Por lo tanto, queramos o no, nuestros actos —sin necesidad de usar palabras— siempre asumirán la función de ‘comunicar’ un mensaje. 

¿Qué puedo hacer para mejorar mi comunicación?

El renombrado psicólogo clínico estadounidense, John Gottman, concluyó que se puede predecir con alta precisión, la separación o divorcio de una pareja en función de cómo ésta emplea la comunicación durante conversaciones y, sobre todo, durante conflictos. Basado en su investigación, hay cuatro comportamientos en una relación, llamados Los Cuatro Jinetes, que si no se identifican, manejan, o eliminan a tiempo, son destructivas para una relación saludable y duradera ya que erosionan los lazos afectivos. 

¿Cuáles son Los Cuatro Jinetes?

Los Cuatro Jinetes son la crítica, el desprecio, la defensividad y la evasión; a continuación, describimos en qué consiste cada uno:

  • Crítica: cuando el enfoque es juzgar negativamente el comportamiento del otro sin ánimo de aclarar o ayudar, sólo con el propósito de menospreciar y desaprobar 
  • Desprecio: tratar con desprecio a la otra persona, manteniendo una actitud de superioridad, con gestos despectivos, sarcasmo, o insultos
  • Defensividad:  tener una actitud defensiva, no aceptar responsabilidad, y culpar a la otra persona sin considerar ni reconocer el impacto de su propia actitud
  • Evasión (u obstrucción): cerrarse emocionalmente, evitar conversaciones importantes, o guardar silencio, rompiendo los lazos afectivos entre ambos


Seamos sinceros, las relaciones por definición son complicadas, empezando por la que tenemos con nosotros mismos. Al añadir a alguien más a la ecuación —en este caso a nuestras parejas— el reto, inevitablemente, se hace mayor. Ser conscientes de nuestras cualidades y debilidades, nos ayuda a tener una inteligencia emocional más desarrollada, lo cual contribuye a poner mayor atención y mejorar nuestras interacciones con nuestra pareja. 

El reto de hoy es visualizarnos en nuestras relaciones, y contemplar si nos identificamos con alguno de Los Cuatro Jinetes. Si nos vemos reflejados en alguno de ellos, es una oportunidad, no para criticarnos a nosotros mismos, sino para empezar a cambiar ese comportamiento. El primer paso es simplemente observar y ser conscientes de cómo podemos mejorar nuestra comunicación con nuestra pareja. 

En el próximo blog trataremos de profundizar en un tema relacionado con la comunicación eficaz —cómo establecer límites personales para mantener relaciones óptimas y saludables.  

Recent Posts